Compañeros:
Dentro de 40 días, comenzará a regir una nueva forma de administracion y
gobierno sobre las universidades públicas.
Piñera y sus secuaces, no darán tregua a su proyecto de mercantilizar y
privatizar el sistema universitario.
El pasado domingo 20 del presente mes, en una entrevista con La Tercera, el recién asumido jefe de Educación Superior del Mineduc, Juan José Ugarte, detalla la agenda del gobierno a corto y largo plazo. Los cambios más inmediatos serán la formación a una nueva institucionalidad que agrupe, por primera vez, a los planteles tradicionales y privados, y la modificación de Becas Chile. Se proyecta también reformular el sistema de financiamiento de las universidades haciendo que éstas compitan en un absoluto libre mercado.
Tal y como lo dijo el compañero Elías, esta instancia no sólo afecta a nosotros los estudiantes, sino también a todos aquellos que integramos la educación pública y aquellos que creemos en una educación que sí vele por los integrantes de la sociedad. Una educación libre y gratis, como dice la consigna. Este planteamiento heredado de la dictadura, afecta directamente a los que creemos y esperamos en que un día sí la universidad sea para todas y todos.
Académicos del ICEI en la reunión a la que citaron ayer martes plantearon que no tolerarán esta reforma. Esperan ellos y esperamos nosotros, que los profesores de ciencias, filosofía, Artes se unan a esta lucha… que los profesores de la Usach, y todas las Universidades, todos sus estudiantes y funcionarios asuman esta coyuntura tan importante como lo hacemos nosotros. Es ahora cuando cantan los gallos. Ahora es cuando debemos hacernos sentir.
Somos parte de un todo y de todos… construyamos entre nosotros un puente indestructible, y formemos parte de una explosión que derrumbe los castillos instalados sobre nuestra sangre y nuestra dignidad.
Esto no es propaganda política. No pretendo enaltecer ni glorificar banderas ni colores. Tampoco creo en la reconciliación con aquellos que jamás se reconciliarán con nosotros, con aquellos que viven en aquellos castillos imponentes instalados a punta de fusil y represión sobre nuestro pueblo. Sin embargo, y en este contexto, creo, que somos nosotros los protagonistas de nuestra propia historia. Que debemos ser nosotros quienes la escribamos y un día la contemos…y algún día “ya no hablemos más en voz bajita”…
Nuestros gritos se elevarán tanto que pondrán la dignidad
tan alta como la Cordillera de Los Andes, y “ya no hablaremos más en voz
bajita”…
El grito fecundo de Chico Méndez saldrá del suelo nativo del Amazonas, sobre el
trigo buscando la eternidad… Despertará el obrero nómade de los ferrocarriles,
el campesino con sus rasgos mestizos, tallados en su rostro color tierra; el
minero, en el silencioso carbón con sus penas y alegrías, el alfarero con la
arcilla iluminada, el pampino oscuro de las pampas infinitas.
Vendrá Lemún desde el sur paupérrimo a estrechar un abrazo con Catrileo.
Coexistirá en paz y armonía el Tawantinsuyu y el Meli Witran Mapu.
Y ya no hablaremos más en voz bajita…
Y creo, con todo el amor del mundo como se lo dije a mi compañera, que algún día, América Latina ya no será más el pobre sur sino el norte imponente.
África no será recordada por la hambruna, la miseria y su mundial de fútbol, sino por ayudar a famélicos de otros continentes.
Chile no será Chile sino Bolivia, Perú, Ecuador y Argentina.
Santiago no será Santiago sino Juan.
Y nosotros, contaremos la historia y no las maestras “bondadosas y miopes”.
Compas: Discutamos, critiquemos, gritemos, pataleemos… y que una noche cualquiera el sol salga por el oeste.
Luciano.
Química, Ciencias.
Estudiante.
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